El fin de semana del 26 al 28 de diciembre, el Albergue Maturana ha acogido una convivencia juvenil con chicos y chicas de 16 a 18 años.
El grupo ha celebrado la Navidad y ha aprendido de la familia de Nazareth muchos valores que nos enseñan a vivir juntos, formando familia, incluyendo, acogiendo, viviendo las dificultades con fe y esperanza.
Han descubierto valores que han sido y son como estrellas en nuestra vida que nos guían: la empatía, la escucha y acogida, el agradecimiento… Han sido unos días diferentes, para desconectar del ritmo un poco frenético y poder orar juntos, compartir, poner en juego nuestra creatividad y sobre todo convivir, formando hogar y sintiéndonos en familia.
Los y las jóvenes han sido claros a la hora de definir el encuentro: «Me lo he pasado genial, ha merecido muchísimo la pena, gracias a todos», ha contado uno de ellos.
Además, han dado gracias por la “bonita convivencia”. “Sois geniales y tenéis mucho amor para compartir», ha explicado otra de las jóvenes.
La convivencia va mucho más allá de un encuentro con gente de la edad. Así, por ejemplo, otra de los participantes ha explicado que vuelve a casa “superrecargada de energía positiva”. “Gracias por cuidarme y ser mis luces», señalaba.
Con efusividad, otro de los jóvenes resumía la convivencia: «Gracias por todoooo. Me ha encantado. Estoy superfeliz. Gracias».